TEORÍA HERMÉTICA DE LA LITERATURA
La comparación entre grandes relatos de épocas y culturas distintas revela con claridad que el mito no es un producto histórico ni una construcción cultural contingente, sino la manifestación reiterada de una estructura permanente. A diferencia de los elementos que sí evolucionan —lenguas, estilos, sensibilidades, religiones o sistemas estéticos—, la arquitectura mítica permanece inalterada . El héroe que parte, la caída en la sombra, la muerte iniciática, el objeto sagrado, el guía psicopompo y la restauración final constituyen un patrón que se repite con independencia de la geografía, la cronología o la tradición. Esta invariancia no puede explicarse por transmisión cultural ni por la libre imaginación humana, ambas sometidas a variación histórica . Lo que permanece idéntico a través de las diferencias no es el contenido, sino la forma, y esa forma no es cultural, sino ontológica. En este sentido, el mito no debe entenderse como un residuo degradado de antiguas...